Metamorfosis del alma
Yo cerré los ojos al mundo,
Ignorando la existencia misma
Pero el dolor nunca pudo
Alejarme de la vida digna
Al contrario, fue el dolor
Quien descifró mis enigmas
Y me devolvió el valor,
La confianza y el carisma.
El viento fue el mensajero
Y el silencio el confidente
El tiempo fue el prisionero
En las celdas de mi mente
Mi alma era un capullo
Y se abrió como una flor
Los gritos se hicieron murmullos
Y el llanto se volvió canción
Hasta la tristeza partió en fuga,
Mi alma alegre se prendió en flama
Como una mariposa que antes fue oruga
Y que abrió de repente las alas del alma.
Autor: Alejandro J. Díaz Valero
06/04/2010
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