La tortuga
Muy cansada camina la tortuga
Tan cansada que arrastra los pies
Nadie le da hojas de lechuga
Por eso muy triste, se le ve.
La tortuga se desplaza lento
Entre los arbustos del jardín
Nadie la alegra con un cuento
Ni le pintan su cara con carmín
La tortuga camina sin fatiga
Y nunca oculta su tristeza
Ella es buena como amiga
Porque es siempre muy discreta
Yo quiero tener una tortuga
Aunque tenga duro el caparazón
Porque ella es toda ternura
Y tiene muy blando el corazón.
Autor: Alejandro J. Díaz Valero
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