Chispazos Reflexivos
El poder de la mente y el poder adquisitivo solo podrán ser utilizados exitosamente si nos valemos de nuestro ingenio.
Estamos ante una inflación ética que esta haciendo mermar la inversión en valores que hicieron nuestros ancestros.
La complejidad de la vida es como una piscina para nadadores...Mientras mayor es su profundidad mejor flotan, y mejor nadan en ella.
La vida es una piñata, donde tenemos que darle de palos y luego revolcarnos por el suelo para ver cuantos caramelos agarramos.
Aunque Dios mora en los cielos, no hace falta ir allá para encontrarte con él.
A veces el verano arrecia tanto, que nos hace olvidar que el invierno existe.
Porque será que cuando nos bañamos bajo la lluvia difícilmente nos damos cuenta cuando deja de llover.
Aquel que pueda volar sin alas, jamás podrá mantenerse en vuelo.
Cuando la duda nos asalte, no hagamos resistencia, Atraco es atraco.
La conciencia cuando comete faltas inmediatamente se le imputan las cargas.
Anoche me dormí pensando que era rico; conté demasiadas ovejas en el corral.
Si algo en verdad me atemoriza, es el temor.
El niño sabe que hay gente mala no precisamente porque alguien se lo dice, sino porque alguien se lo demuestra.
El ánimo y la mirada generalmente llevan la misma dirección... Una persona desanimada es difícil que levante su mirada.
Si congelamos nuestros sueños, jamás se derretirán.
Lo más importante cuando se nos pierden algunas cosas, es tener suficiente capacidad para descubrirlas cuando vuelvan a nosotros. Eso ocurre con relativa frecuencia, no nos vaya a pasar lo que le pasó a la Penélope de Serrat.
He visto muchos ancianos con el cuerpo inclinado... Pareciera como si anduviesen buscando la juventud perdida.
Para limitar tus actos, necesariamente tendrás que limitar tus pensamientos.
Cuando el deber nos obliga, el cumplimiento se hace más grato.
El alma es un poderoso conservante que impide la descomposición de nuestro cuerpo.
La vida esta llena de mendigos del perdón...Siempre lo andamos pidiendo.
Quisiera sacar la cuerda de mi reloj para jugar con ella, a ver si así puedo saltar algunas horas.
Las piedras de hoy en día, son las mismas de la edad de piedra, ya que como nadie está libre de pecado, no hemos tenido el valor de lanzar ninguna.
No porque me oculten o me callen cosas, éstas dejaran de acontecer.
Hay ideas tan grandes, tan grandes, que a veces les cuesta salir de la cabeza.
Por mucho que cocinemos las ideas, éstas jamás se quemarán.
A unos los agarran con la mano en la masa y a otros los agarran con el pan en la boca.
El mar es como una inmensa institución financiera, donde acuden los ríos a vaciar su caudal.
Mi cerebro es un diván donde guardo recuerdos de la infancia. De vez en cuando bajo hasta él y extraigo cosas que todavía hoy me suelen divertir.
Autor: Alejandro J. Díaz Valero
20-02-2010
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