El poeta
En esta vida no he vivido con tal prestigio y desagrado
El soñar como he soñado
De mi influencia a lo afligido.
Y en la oscura noche el poeta pasaba…
De su bienaventuranza que a su paso hallaba,
¡Cuánta vida en sí traía!
¡Oh, desdicha!, pensé,
¡Cuán inconstante es la mía!
J. Francisco Mielgo
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