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Caminando

 

 

 

Iba caminando y me encontré con el dorado sol
Que acariciaba tus cabellos,
Reflejados en él,
Como una irisada cascada de colores que quería deslumbrar,
Y mi presencia turbar, en el azul del cielo soñar
Con aquel amanecer para volverte a encontrar.

Iba caminando por el mundo cruel,
Pintado en un lienzo que hacía palidecer todas las miradas,
Todo sentimiento noble en el fondo de mi ser.

Ahora miro tu fotografía en el recuerdo de mi memoria grabada
Y tus ojos iluminan la oscuridad de esa conciencia apagada,
De ese indigno proceder
Para que vuelva a surgir la alborada
De ese esperado amanecer.

Iba caminando por ese nuevo día,
Por caminos de sentimientos en los que la luz aparecía
En unos versos entonados por ruiseñores
De los más fugaces resplandores del amor,
Que encendía aquella llama en los más duros corazones
Y también en mi raído corazón.

Iba caminando mientras llovía en el campo,
Mientras el agua de las lágrimas de mis ojos iban manando.

Y olía a tierra húmeda, a tierra encharcada,
Olor a tomillo y a sol y a perfumado mantillo.

Estaba lloviendo, ¡estaba naciendo la vida encantada!
Iba caminando por los sueños, los tuyos y los míos;
Por campos sembrados de ilusiones,
Por caminos entre flores y riachuelos de emociones.

Iba caminando entre nubes pintadas
Con nuestras pasiones
Como globos en un cielo de color,
En el éter de las ilusiones del amor.

Iba caminando entre frágiles palabras
Que intento madurar
Para que puedan expresar
Todo aquello que siento,
Lo que es difícil de decir
Y aquello que es más cómodo guardar.

Y con todo ello, decir: te quiero.
Por estar en el mundo, por hacerlo más bello.
Te quiero.

 

J. Francisco Mielgo
www.dibucuentos.com

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